SI TE HE VISTO NO ME ACUERDO
Se llamaba Nomeacuerdo y era del tamaño del sauce del jardín. Tenía algo así como mi edad (yo de mi edad no me acuerdo). En sus ojos había un laberinto y de sus labios colgaba un poeta al borde del suicidio. El cabello también era el del sauce y dos vientos la hacían gráciles ondas delimitando espacios diversos sobre su rostro perfecto. Al amanecer no amanecía y todo era teñido de abdomen. Se llamaba Nomeacuerdo en una noche que esparcía su figura de museo por todo el concreto del lugar. Me hablaba como en medio de los idiomas, con unas lucecillas de futuro, que encendían y ocultaban sus rasgos por jugar. Me dijo poco, y (esto es ley) nunca me quiso. Me perdí el baile donde todos se aman a quemarropa y, mientras houdini hacía el acto de desaparición número ochenta y cuatro, inmaculado yo creía que allá, atrás, muy atrás, no pasaba nada. Esperé como estatua apurando el alcohol antes que los dos hielos pertinentes se deshicieran, como lo que nunca hubo, como aquel nombre del cual no me acuerdo.Las letras blancasde final de película mala caían sobre mi espalda y una melodía insípida me dejo en la casa vacía, al interior de una cama que atrapa como pulpo a los que sólo la usan para dormir.


No-persona dijo
taba gueno que actualizzzaras en blog
ahora te hago propaganda en andorra
2 Abril 2007 | 05:01 PM