LAS VIRGENES CORONARIAS
Si tu fueras risa
o lo que nadie espera,
si fueras virgen coronaria
que cultiva el calor de las venas.
Si dejaran manchar los azulejos
del piso
como haciendo cielo al revés,
como tierra celeste.
O cantaran con piedras en la boca
o acurrucaran palabras tronantes
hijas del rayo
y el rayo
la razón
a medio andar
borracha en el camino.
Si anudara la venas a los muelles
ancianos del océano
y dejáranse escuchar un poco los cometas.
O sólo las piedras callaran
cuando río abajo
se bañan en mi sangre
las vírgenes coronarias,
amigas del mal,
de todo lo que no causa vergüenza.
