LA PINTURA
Bajo el marco de unos bordes infinitos
marcas tenues, gruesas otras, vivas van:
es el mundo que deviene en huracán
o la vida que arremete en aerolitos.
El dibujo, la armonía y la figura
diluyendo colorida en el telón,
universo que, parido en la pasión,
ha vaciado lo estelar en la pintura.
Blanquecino inmaculado antes sin trazo
olvidábase en el tiempo y se cubría
de otro tiempo: Tu, el artista. Elegías
erradican la oquedad y el vil vacío
esfumando desde el cuadro hasta el hastío
lo que no puede decirse en el ocaso.
